Y en el día del Señor...
Él se acoge a Su Obra, cual Pigmalión enardecido en Galatea.
Y en ella, el universo moldeado de Su Mano,
y en mí, Su Galatea, la de mi Maestro...,.
un horizonte infinito donde alzar el vuelo desde la humildad de Sus Pies,
desde el impulso que me alienta a crecer.
Azul de Magdalia

